Heather Ibrahim-Leathers
Heather Ibrahim-Leathers
Una participante de Windows for Widows perfecciona sus habilidades de costura.
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Heather Ibrahim-Leathers
La participación económica de las viudas en las naciones en desarrollo es sorpresivamente baja. Mientras aproximadamente el 60 por ciento de las mujeres en el mundo en desarrollo está involucrado en alguna forma de trabajo pago, la estadística cae al 20 por ciento en el caso de las viudas. Las viudas sufren por la falta de empoderamiento, de recursos y de oportunidades económicas. Como consecuencia, constituyen un gran porcentaje de los pobres del mundo. Inspirada por la vida y las luchas de mi abuela, una viuda de Egipto, fundé una organización que trabaja contra la epidemia de viudez emergente.
Las viudas caen en la brecha de la pobreza por varias razones. Primero y principal, carecen de derechos hereditarios favorables. En muchas naciones en desarrollo, los principales herederos del marido son sus hermanos o sus hijos. A menudo, las viudas ni siquiera heredan la propiedad de sus propias casas o la tierra que cultivan. De hecho, a pesar de ser el 52 por ciento de la población global y estar físicamente a cargo de dos tercios de los cultivos del mundo, las mujeres son dueñas de menos del 1 por ciento de la tierra mundial. Aun peor, en algunos países, la viuda pasa a ser parte de la propiedad; es decir, puede ser obligada a casarse con el hermano de su marido. En muchos casos, aun si la ley habilita a una viuda a heredar, en la práctica se le niegan los bienes o se la obliga a cederlos. Con tan pocos derechos a los bienes, no sorprende la poca participación económica de las viudas.
Las viudas también reciben poco apoyo gubernamental. A menudo, los países en desarrollo no brindan a las viudas apoyo social bajo la forma de pensiones públicas o seguridad social. Y los que sí lo hacen por lo general no hacen ajustes según la inflación o el costo de vida. Por ejemplo, en Egipto, la pensión estatal mínima por viudez es de aproximadamente $10,00 por mes; algo que alcanza solo para comprar tres comidas en la calle.
Aun cuando tengan las capacidades requeridas por el mercado, hay tres grandes factores que hacen que encontrar trabajo sea extremadamente difícil para las viudas. En las naciones en desarrollo, el nivel general de desempleo suele ser alto. Así, la disponibilidad limitada de empleo suele significar que prolifera el nepotismo o que los individuos que sí son contratados tienden a estar seriamente subempleados. Esto limita las oportunidades laborales para las viudas. Segundo, la falta de guarderías hace que las viudas no puedan buscar trabajo porque tienen que cuidar a sus hijos. Tercero, las viudas sufren altos niveles de vulnerabilidad en la sociedad general. Sienten temor cuando salen de la casa y viajan hasta el trabajo, dada exposición a situaciones de alto riesgo como la violación. Las mujeres que buscan participar en la economía deben pelear contra todos estos desalentadores factores.
Me sentí obligada a crear Windows for Widows luego de la muerte de mi abuela. Su vida estuvo marcada por los desafíos, simplemente porque enviudó pasados los treinta años en un pequeño pueblo de Alejandría, en Egipto. A pesar de que su padre le había otorgado ciertos bienes, a la muerte de él, sus hermanos forzaron a mi abuela a ceder todo lo que poseía -tierra, joyas e incluso artículos del hogar- y la dejaron a ella y sus cuatro hijos solo con un techo sobre su cabeza y una mísera pensión estatal. Cayeron en la pobreza de la noche a la mañana.
Su historia me inspiró a investigar los derechos de las viudas en los países en desarrollo y, al hacerlo, descubrí que es común que en estas naciones las viudas enfrenten esos predicamentos. Y sin embargo, se dedica muy poca atención o recursos globales para ayudarlas. Como resultado, decidí trabajar con mi amiga Elaine Barsoom para crear Windows for Widows y ayudar a las viudas a salir de la pobreza.
Windows for Widows intenta quebrar el círculo vicioso de pobreza invirtiendo en las viudas y empoderándolas, y también a otras mujeres que son jefas de hogar, al crear oportunidades económicas. Los programas de Windows for Widows brindan capacitación y enrolan a las viudas en planes asistenciales de empleo. Las viudas con habilidades y visión para los negocios progresan en un programa de microfinanzas para promover sus empresas. Nuestros programas les permiten ingresar a la fuerza laboral cuando no existe ninguna otra oportunidad económica. En última instancia, nuestra meta es asegurar que todas las viudas logren estabilidad financiera, autosuficiencia y responsabilidad por ellas mismas.
Para saber más sobre Windows for Widows, visite su sitio web.
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